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La importancia de definir adecuadamente nuestra idea de negocio… si tenemos muchas

Una de las emprendedoras que me han contactado para solicitar financiación para su idea de negocio me enseñó su página web y sus servicios, cuya temática no es relevante para el tema que nos ocupa.

Cuando vi que la empresa ya existía y estaba en funcionamiento, aunque posiblemente a muy pequeña escala – un autoempleo, por decirlo de algún modo – le comenté que en MicroInversores ofrecemos capital semilla, por lo que a diferencia de la mayoría de las empresas de capital riesgo nos enfocamos exclusivamente en la creación de empresas no en la ampliación de empresas existentes. Siempre puede haber excepciones, pero de igual modo tampoco ofrecemos financiación de circulante para empresas con problemas de liquidez.

Al comentarle un poco más detalladamente lo que hacíamos, la misma emprendedora me ha comentado un proyecto completamente distinto, que me ha parecido mucho más interesante. El problema que le he planteado es precisamente el que titula este artículo: si esta emprendedora hubiera decidido antes de empezar cuál de sus ideas de negocio era la que de verdad quería desarrollar, posiblemente hubiera elegido la segunda que me ha ofrecido, aunque es la que requiere mayor inversión.

El caso de la emprendedora me ha sonado muy familiar, porque la mayoría de emprendedores disfrutamos más creando un nuevo proyecto, dándole forma, que desarrollándolo. Por eso es importante rodearse de personas más enfocadas al negocio diario, para que sepan continuarlo, y cuando el proyecto ya esté consolidado, iniciar uno nuevo.

Si estás en la misma situación, no te preocupes. Pregúntate cuál de dichas ideas te resultaría más satisfactoria, cuál de ellas ves más viable en cuanto a la parte técnica, económica y financiera. Personalmente, siempre prefiero las ideas innovadoras, las que aportan algún cambio, alguna mejora,  y no la simple copia de un sistema que se ha demostrado de éxito. El caso extremo, aunque a veces arriesgado, es que hayamos inventado algo. En ese caso, haría mal en aconsejarte que  no lo intentaras, porque aunque los inventores muchas veces no desean ser los emprendedores sino sólo aportar la idea, a veces incluso sin obtener ningún rédito de ello, es precisamente el motivo más admirable – siempre desde mi punto de vista – para crear una empresa.

Aún en el caso de que nuestra idea no sea nada rompedora busca siempre un matiz, una característica, que sí lo sea, no para justificar que has copiado otra idea, sino porque lo que te diferencia de la competencia aún existiendo alternativas similares es precisamente ese toque especial por el que te buscarán los clientes y muy especialmente por el cual no perderás la ilusión.

En el hipotético caso de que las ideas fueran complementarias (una imprenta y una empresa de diseño, por ejemplo), decide cuál de ellas quieres crear antes, y cuándo crearás la otra – no en tiempo, sino en nivel de ingresos, por ejemplo –  para que el negocio nuevo viva del antiguo hasta que también se consolide.

Lo que nunca debemos hacer, y que es un error frecuente de muchos emprendedores, es iniciar muchos negocios a la vez, a menos que estemos seguros de que vamos a poder llevarlos como debemos, y en especial si no tenemos experiencia alguna.

El emprendedor debe transmitir confianza, y la información acerca de cómo se llevará a cabo el negocio

Durante los últimos meses se han recibido numerosas ideas de negocio en MicroInversores, algunas de las cuales han sido descartadas ante la escasa información que el emprendedor proporcionaba acerca del proyecto.

Es comprensible hasta un punto que un emprendedor tenga miedo a que le roben la idea, pero si ese miedo a ser copiado no permite a un posible inversor (o a un grupo de inversores, como es el caso de MicroInversores) considerar el proyecto, entonces es completamente irracional.

Conforme vas hablando a otras personas, sean emprendedores o no, acerca de tu idea de negocio puedes ir descubriendo nuevas formas de obtener ingresos y hacer rentable tu futura empresa, o evitar fallos que no habías tomado en consideración, y que de no ser subsanados te costarían mucho tiempo y dinero.

Del mismo modo, cuando un emprendedor contacta con MicroInversores se supone que busca financiación para su idea de negocio. Es decir, que quiere convencernos de que su proyecto de negocio es bueno, es viable técnicamente y es rentable. Para ello, cabría esperar que el emprendedor te diera demasiados detalles acerca del proyecto, hasta el punto de quedarte perdido entre una maraña de información. Dar demasiada información tampoco es bueno, no por la posibilidad casi inexistente de que te copien, sino porque puedes hacer que la otra parte pierda el interés por el proyecto. Sin embargo, otros muchos emprendedores intentan guardar tanto su idea de negocio que no transmiten ni siquiera a qué dedicarán el dinero que esperan obtener.

Hemos recibido mensajes que nos pedían dinero para financiar un negocio buenísimo, con rentabilidad garantizada“. Explicaría un poco más, pero es que nunca me dieron más información. Obviamente no les podría haber copiado la idea ni aunque hubiera querido, pero también queda claro que fueron descartados y no obtuvieron financiación por nuestra parte.

La información que se debe proporcionar de entrada no debe ser abrumadora (90 páginas, con anexos y demás) pero tampoco tan escueta como el caso antes comentado.

¿Qué información necesita un inversor para preseleccionar un proyecto? Posiblemente, con 4 páginas es más que suficiente para decidir si el proyecto encaja dentro de los objetivos del grupo inversor, así como si se detecta una oportunidad en el proyecto.

Un motivo común de rechazar un proyecto en esta fase es la situación geográfica del emprendedor: cuando un emprendedor de un país conflictivo contacta con nosotros sentimos decirle que no estamos interesados en invertir en el país por la tensión política existente, que provoca que el gobierno expropie empresas de otros países a su antojo. En dichas condiciones, nos resultaría muy complicado y arriesgado representar a nuestros inversores adecuadamente, así que rechazamos directamente todas las solicitudes de dicha región. Otro motivo puede ser el coste de desarrollar la infraestructura necesaria en el país. De hecho, en estos momento estamos centrados en las inversiones en pequeños proyectos de negocio en España. No obstante, estamos estudiando la posibilidad de establecer una filial en Latinoamérica.

Volviendo al tema que nos ocupa, una vez que el proyecto parece interesante, le pedimos al emprendedor o emprendedora que nos envíe un plan de empresa. En este punto surgen numerosos conflictos, porque el plan de empresa es un instrumento fundamental para guiar a la empresa cuando se pone en marcha, y mientras se hace se mejora y mucho el proyecto inicial. Si un emprendedor no está dispuesto a realizar un plan de empresa, incluyendo todas las previsiones económicas incluidas en el plan económico-financiero, es casi imposible que obtenga financiación, porque no transmite CONFIANZA.

En resumen, si de verdad quieres obtener financiación para tu proyecto de negocio, lo fundamental es que selecciones la información que vas a transmitir, especialmente en el primer contacto, de forma que se pueda comprender de qué trata el negocio, así como presentarla de forma agradable, y contestar a aquellas dudas que se te planteen, porque pueden ser fundamentales en la decisión. Además, si no has realizado tu plan de empresa, te recomendamos que lo hagas, incluso si no financias la empresa con capital ajeno.